viernes, 25 de junio de 2010

Linkin Park, Bleed it out

she, aqui vamos por centesima vez
seguros de granada en cada linea
lanzalos y permite que algo brille
saliendose de mi puta mente

boca sucia, sin excusa
encuentra un sitio nuevo para este nudo
elevame por encima de estos tejados
atalo bien y no me perdere

la verdad es que no puedes parar a observar
me salgo de mis casillas y no le importa a nadie
cavo la zanja y me tiro ahi
con una pala para llegar donde sea

she, alguien lo echo ahi
conviertelo en un sucio baile por los suelos
di tus oraciones y patealo
cuando este coro cante

me desangro, cavando profundo
para echarlo todo a perder

ve a parar el show
palabras agitadas y corriente desaliñada
opera disparada, lista y cargada
martilleala y mirala marchar

mama ayudame, estoy maldito
la muerte esta rondando en cada verso
coche funebre pintuado con golosinas
no pueden contenerlo, el sabe que funciona

Joder, hace daño, no mentire
no importa el empeño con que lo intente
la mitad de las palabras no significan nada
y se que no quedare satisfecho

asique por que tratas de ignorarlo?
baila algo sucio sobre el suelo
di tus oraciones y patealo
cuando este coro cante

me desangro, cavando profundo
para echarlo todo a perder

me desangro
he abierto los cielos
te hare afrontar esto
me he presionado mucho
te hare afrontar esto ahora

me desangro, cavando profundo,
solo para echarlo todo a perder

lunes, 21 de junio de 2010

La chaqueta negra 3

Por aquel entonces seguia reacio a abrir sus ojos a la celosia, le producia dolor de cabeza y aun le costaba (como lo describia Laos, su hermano de manada) deshilvanar los hilos de la realidad, subio a la caja del camion en el que habia sido encerrado y abandonado de la mano de dios, cerro la puerta y se sento, estiro los brazos al mismo tiempo que abria las manos y las iba bajando hasta el suelo tensando todos sus musculos, dejo su mente vagar entre pensamientos superfluos, a eso se le llamaban nadar, en pocos minutos empezo a bucear por el subconsciente, le llegaban imagenes que iban y venian, recuerdos del pasado que pertenecian al conductor del camion que se entremezclaban con el presente, la mezcla de añoranza y anhelo por un mejor futuro con su esposa le dejaba la boca reseca, mientras el tacto de la honestidad le daba un descanso a su mente para despues arrebatarselo subitamente con el olor de la gula de las ratas que habian dado muerte al pobre desgraciado y que le corroia las fosas nasales, era absolutamente desagradable, fue evitando esos recuerdos, desplazandolos a un lado como si se encontrara sumergido en una piscina de bolas y estubiera intentando llegar al fondo, dejo atras todos esos pensamientos y ya solo el rancio efluvio de la agonia le seguia recordando a la realidad, pero empezo a vislumbrar el desierto y lo que vio le dejo tan estupefacto que la desconcentracion estubo apunto de apoderarse de el, recordo entonces las sensaciones que le tocaria repetir para volver a usar su vision lupina sobre la celosia y empezo a concentrarse de nuevo.
El desierto era azul, olia a vida, a vida y a miedo, aqui y alla bancos de sentimientos iban y venian perezosamente como si supieran a donde se dirigian pero no tubieran mucha prisa por llegar, era extraño que, precisamente en un desierto como aquel, al otro lado de la celosia se escondiera un mar lleno de vida, bueno nadie le culparia por usar esa palabra en la celosia, eran sentimientos, espiritus, vicios, virtudes, estados de animos e incluso alguna que otra bandada de pequeñas almas de animales pero a su manera no dejaban de estar vivos, se levanto y salio de la neblina de eter que durante un tiempo permaneceria en el lugar correspondiente a la furgoneta hasta que las bandadas de espiritus se decidieran a alimentarse de esa energia o incluso (aunque poco probable) alguien en el lado de la realidad viera la cruenta escena del camion y sus palabras hiciesen suficiente eco como para que aquel eter negro cogiera suficiente fuerza y llegara a convertirse en un espiritu o un sentimiento por si mismo.
Siguio vagando por el mundo espiritual de aquel desierto, pero algo le decia que debia marcharse, seguia oliendo el miedo de todos aquellos pequeños diablos, no olia como cuando entraba normalmente, puesto que los espiritus no se sentian asustados por los hombres lobo, cuando ellos entraban en la celosia olia a leve temor por los recien nacidos que no comprendia la situacion, ni manera de actuar de los lupinos, a resquemor por los sentimientos expulsados de la realidad, e incluso olian el odio puro pero comprensible de los malos sentimientos que se veian amedrentados por las tareas que ellos llevaban acabo para mantener la relacion entre mundo real y espiritual en un estado de equilibrio, pero se podia saborear tambien algo de respeto y casi que podias tocar el reconocimiento de algunos espiritus que estaban agradecidos por su proteccion, eso era su unica retribucion por tanto esfuerzo.
Encontro tras mucho caminar un abismo que partia el mar en dos, al otro lado la escena era exactamente la contraria, se veia el desierto en el que el se habia encontrado, y en el suelo aquellas almas y espiritus que habia visto coleando momentos antes se arrastraban por el suelo, partidos en dos, otros yacian muertos, visiono un banco de algun tipo de sentimiento despreocupado centenares de agujas de coser unidas por hilos de colores formaban un llamativo pez, de la cola pendian un monton de notas musicales que seguian a su portador con harmonia, dos semicorcheas hacian las veces de ojos, entonces un olor le punzo la nariz como si de una estocada se hubiera tratado, recordo el buceo entre los sentimientos del conductor del camion y distinguio el irritante olor de la gula, acercandose y ocupando toda la zona con repulsiva omnipotencia, cuando olio aquello recordo lo que una vez le dijo su alfa: -Todos los vicios acaban desenvocando en otros que les permiten protegerse de planteamientos logicos que les hagan perder la perspectiva.
Asi consiguio distinguir entre la melosa gula rasgos de atractiva sobervia, pues bien, no era un hombre lobo por nada y no le habian enseñado a cazar para no usarlo, le daria una buena paliza a lo que fuera que viniera detras de aquella pestilencia.